Farallones de Cali

Farallones de Cali

viernes, 20 de mayo de 2016

Lugares: Santa Rosa de Cabal

Un pueblo del eje cafetero colombiano, a pocos kilómetros de Pereira, alberga un tesoro natural, que aunque explotado como sitio turístico desde hace muchos años, mantiene un encanto natural y es un ambiente propicio para quienes deseen pasar unos días de relax en medio de aguas termales.

Santa Rosa de Cabal, conocido como el pueblo de las Araucarias y fundado en 1844, es como la mayoría de pueblos Colombianos, bonito y acogedor. Con una población de menos de 150.000 habitantes y temperatura promedio de 19°C es visitado diariamente por personas amantes del turismo natural o ecoturismo.




En la zona rural de Santa Rosa se encuentran los termales de San Vicente y los termales de Santa Rosa, con aguas alcalinas e inodoras, a las que se le atribuyen poderes medicinales y terapéuticos.

Por una carretera sin pavimentar pero en buen estado, se accede del pueblo a los termales de Santa Rosa (o termales Arbelaez como los conocen en la región, haciendo alusión a la familia propietaria de los mismos), hay numerosos sitios de hospedaje, en el pueblo y en las fincas aledañas.



Es un sitio muy visitado, turistas nacionales y extranjeros disfrutan de las piscinas de agua natural, al mejor estilo romano. Así que si se quiere disfrutar con menos afluencia de público es mejor ir al hotel de los termales o ir un día que no sea fin de semana o festivo.




Hay una cascada natural de agua fría que contrasta con las altas temperaturas de las aguas termales.




El sitio es una especie de parque ecológico, organizado, con restaurantes, baños, duchas, vestidores, con buen mantenimiento de los mismos y de las zonas verdes.







En la noche hay más afluencia de visitantes que en el día, por el contraste entre las bajas temperaturas de la noche y las altas temperaturas del agua. Si llueve, se vuelve todavía más atractiva la experiencia.

Los caminos del parque están iluminados y demarcados


En el parque y en los hospedajes se realizan también caminatas ecológicas, al ser un bosque húmedo, es muy agradable el clima para realizar estas actividades en medio de una naturaleza exuberante y hermosa. 










Nuestro guía, que además animó al grupo de caminantes a interactuar con animales silvestres, cerciorándose previamente de que fueran inofensivos:



En el camino se encuentran diversas especies de plantas, con flores exóticas y hasta moras silvestres:


Bromelias en las ramas de los árboles:

Plantas cubiertas de musgo:




Y hasta un "machu-pichu" en miniatura:

Nos hospedamos en un pequeño hotel de cabañas en madera, al lado del río y a menos de 500mts de la entrada a los termales. Un sitio muy agradable, contaba con piscina, restaurante y ambiente natural con un jardín bien cuidado:






El paisaje es para disfrutarlo en todos los sentidos:










De regreso, saliendo del departamento de Risaralda, por excelentes carreteras, al fondo el Valle del Cauca:




y ya en nuestro Valle del Cauca, después de un fin de semana muy saludable y natural:


La vuelta al mundo con ochenta mujeres escritoras - 2

COLOMBIA   

MARGARITA GARCÍA ROBAYO - HASTA QUE PASE UN HURACÁN



“Hubo una época en la que el clima cambió. Llovía siempre, todos los días llovía. Eso era malo para la tierra porque se erosionaba; malo para el mar, porque se picaba; malo para la televisión, porque se perdía la señal. Quedaba la radio. La radio decía que la ciudad atravesaba una situación trágica: no en la zona moderna, donde vivían los ricos, sino en los barrios que bordeaban la Ciénaga de la Virgen que, como estaba llena de porquerías, se desbordaba. Y las casas enclenques se hundían en el fango”
Hasta que pase un huracán – M. García

Una novela corta, tan solo 67 páginas, pero describe de manera sencilla lo que puede ser la vida de una joven de la costa colombiana, de clase media, con deseos de libertad y aventura. Una mezcla de retratos del litoral Atlántico con tintes de novela social, sin serlo estrictamente o sin proponérselo o seguramente si se lo propuso pero de una manera más figurativa que directa. Una ciudad del caribe que nos remite a Cartagena,  dibujada y encontrada en sus desigualdades, en la pobreza del pueblo, en su cotidianidad. La historia de una mujer que no se resigna a su lugar tedioso, que desea más, que busca más a pesar de todo, pero que termina siempre volviendo, como anclada a esa ciudad frente al mar, con olor a pescado y a turistas sudorosos.

Es un retrato del Caribe Colombiano pero también de los colombianos, de esa idiosincrasia de inferioridad frente al extranjero, de ese delirio generalizado que es el sueño americano, de esos deseos de salir del país sobre todo en las clases medias que no ven la oportunidad de escalar en la estructura socia, porque precisamente es la sociedad la que cierra cualquier tipo de movimiento, en un país que cierra los ojos a la realidad para abrirlos solo a lo que se puede o se quiere mostrar.

Con un lenguaje natural y narrada en primera persona, esta novela de Margarita García nos acerca a esa ciudad costera, a esta Cartagena donde muchos llegan pero que pocos ven en la realidad, aquella verdadera ciudad, alejada del estereotipo de ciudad perfecta y patrimonio de la humanidad. Donde la pobreza habita, no va de turismo.

La autora como ella misma manifiesta, escribe desde el desarraigo. Escribe sobre su tierra, sin estar en ella. Toma distancia, perspectiva, y logra con esto tal vez, desligar sentimientos y llenarse de la objetividad de ver pasar las cosas o recordarlas desde afuera, desde la barrera.

Hasta que pase el huracán
Autora: Margarita García Robayo
Editorial: Laguna
Formato: tapa blanda
Páginas:  67


tomada de: www.culturamas.es
Margarita García Robayo (Cartagena, Colombia, 1980). Es escritora y periodista radicada desde hace varios años en Argentina. Fue columnista de cine en el diario El Universal y coordinadora de proyectos de la Fundación Gabriel García Márquez, en Colombia. En Argentina ha sido columnista del Clarín y el diario La Crítica, así como directora de la Fundación Tomás Eloy Martínez. Entre sus obras se encuentran la novela Lo que no aprendí, los libros de relatos: Hay ciertas cosas que una no puede hacer descalza, las personas normales son muy raras y Cosas peores (premio Casa de las Américas 2014).



sábado, 14 de mayo de 2016

La vuelta al mundo con ochenta mujeres escritoras - 1

COLOMBIA   

CAROLINA SANÍN - PONQUÉ Y OTROS CUENTOS




“Cuando el escultor le preguntó por qué escribía, Miriam respondió que porque tenía un rostro bello. Desde antes de los sueños de la ducha, antes incluso de la ducha sin agua con Dorita, soñaba con preguntarle a Dios por qué le había dado un rostro así, y si lo había puesto como adorno encima de la vida, o si su belleza era lo primero que de ella había existido. Escribir era probar respuestas mientras Dios no mostraba ninguna. Miriam le pidió al escultor que le preguntara acerca de aquel rostro. Él así lo hizo, y ella respondió que tener un rostro era como tener por proa un paisaje presente y lejano, un paraje fértil a donde quien lo miraba quería pasarse a vivir, y era como vestir una túnica de muchos colores que había que exhibir a sabiendas de que no podía compartirse. Dijo que las letras eran caras comunes y de nadie. Al escribirlas ella imaginaba que se las ponía en lugar de su belleza ilegible.”
Ponqué – C. Sanín

Cuentos que no son infantiles, que no se leen a niños sentados sobre la falda de su madre. Cuentos para adultos, cuentos de la vida, con ciertos pasajes de fantasía o un poco inverosímiles, como una granja dentro de un apartamento. Pero… ¿No es la vida misma un tanto inverosímil a veces? ¿Por qué no aprovechar un viaje literario para vivir situaciones fuera de lo común?

El libro, en esta edición de Laguna, consta de siete cuentos.
La hija del revisor. Sobre una pareja que viaja en tren y su interacción con otro pasajero y ante todo con la hija del revisor de tiquetes, una niña peculiar. Un viaje que parece no tener un fin.
Una hoja escrita a mano. Sobre una mujer que recibe una nota sobre las equivalencias del mundo, una interrelación de todas las cosas y del universo mismo, una especie de sinergia infinita. La soledad que esto genera en la mujer, mientras va en una buseta... ¿al mar?
Ellos. Una granja en dos pisos de un edificio. Un colegio en los otros pisos del edificio. Una mujer que vive en la granja, un profesor del colegio y una invitada que nadie invitó, pero que llega a desajustar la predecible rutina diaria de la protagonista.
Radio Clásica, una mujer en medio del tedio de una vida cualquiera, escuchando un programa de radio con una locutora que parece hablar en medio de la risa. Esa risa que tal vez le hace falta a aquella mujer y que por tanto le molesta no saber qué la produce. La observación, el análisis de otro, donde el individuo se refleja o se complementa.
Los ombligos, un hombre en conflicto con su novio, porque éste le ha fracturado un dedo del pie, un momento entre cómico  y patético, pero que la narración acertada hace natural y ameno.
Carolina en su funeral, una mujer en el extranjero y su forma particular  de vivir el primer día de duelo por la muerte de una prima especial, de aquellas que suelen entrelazar a los miembros de una familia.
Ponqué. Miriam, una colombiana estudiando en Nueva York, aspirante a escritora, que en una cita con un escultor que transporta pasteles, (ponqués, como Miriam recuerda que suelen llamarse en Colombia), se auto-cuestiona las razones por las cuales escribe.

Un libro de cuentos con algo de autobiográficos sin serlos realmente, están escritos con una forma narrativa diferente. Considero que es una apuesta acertada por salirse del molde esperado en la construcción cuentos. El típico introducción, nudo, desenlace, no tiene nada que ver con estos cuentos. Estos cuentos son otra cosa, son abiertos, sin tintes moralistas, sin etiquetas ni lugares comunes.

Ponqué y otros cuentos
Autora: Carolina Sanín
Editorial: Laguna
Formato: tapa blanda
Páginas: 107




Carolina Sanín Paz (Bogotá, Colombia, 1973). Egresada de literatura de la Universidad de los Andes, PHD en literatura hispánica de Yale, fue columnista del diario El Espectador, la revista Semana, profesora de la Universidad Estatal de Nueva York y actualmente profesora de la Universidad de los Andes y columnista de la revista Arcadia. Entre sus obras figuran la novela Los Niños, el libro Yosoyu de relatos humorísticos, el libro infantil Dalia y una compilación crítica de la obra del filósofo colombiano Fernando González.

lunes, 9 de mayo de 2016

La vuelta al mundo con ochenta mujeres escritoras



Por fin me atrevo a iniciar este proyecto, casi aventura, que bien podría llamarse: la vuelta a la literatura en ochenta mundos, como un juego de palabras entre el título de Verne y el de Cortázar, 

Mi propósito, aparte de disfrutar de la lectura como uno de mis placeres favoritos, es evidenciar de manera directa que no existe una literatura femenina, sino una literatura escrita por mujeres, como existe la literatura escrita por hombres, donde los intereses, las formas de escritura, los temas, los lugares, la historia, el entorno etc. se abordan de forma tan diferente como diferentes son los seres humanos. Cada persona es un mundo dicen, por tanto ochenta mujeres escritoras pueden ser ochenta mundos diferentes. Que no hablo de literatura feminista, ese es otro tema, que no pretendo abordar en este momento, aunque me gusta y algunas de las escritoras son abanderadas del mismo.

No tengo muchas reglas previas, tan solo espero no demorarme más de dos años, pretendo leer escritoras de los cinco continentes, pueden ser varias de un mismo país, pero no más de un libro de la misma escritora.  No tengo preferencias, no busco las escritoras más conocidas, de hecho algunas no las he leído nunca, pero algunas evidentemente son muy conocidas. Tampoco pondré límites a la época en que vivieron.

Es cierto que leer un solo libro no me da una visión precisa de su escritora, pero sí un acercamiento general y mi ejercicio no pretende tener ningún fundamento científico.

Y sin más preámbulos, inicio mi viaje...

martes, 3 de mayo de 2016

Feria Internacional del Libro de Bogotá 2016



Finalizó ayer la FILBO 2016, este año con Holanda como país invitado. Indudablemente una muy buena feria, con invitados como la premio nobel de literatura Svetlana Alexievich, la premio novel de paz Jody Williams, el escritor holandés Herman Koch, Cees Nooteboom y muchos otros interesantes personajes. Una feria con mucha oferta literaria, diversidad de temas, editoriales, autores, géneros.

Tal vez lo más evidente por mejorar fue el tema logístico frente al fenómeno de los youtuber, dado que en los días en que se realizaron los eventos prácticamente no había como ingresar a Corferias, aunque a raíz del colapso del 23 de abril cuando se presentó el youtuber chileno, se buscaron tomar medidas como sacar boletas exclusivas para quienes asistirían a este tipo de exposiciones y cupos limitados, estas no fueron suficientes, las filas para comprar boletas le daban la vuelta al centro de ferias, había gran congestión y los parroquianos de a pie que queríamos disfrutar del resto de eventos en algunas ocasiones nos quedamos por fuera. También hubo congestión y filas interminables para los eventos del pabellón 4 de Holanda, una lástima porque habían conferencias muy interesantes. Pero estas son solo experiencias que se deben capitalizar para mejoramientos futuros, tal vez una entrada exclusiva para los eventos de youtubers por ejemplo, con boletas limitadas y exclusivas y también taquillas  diferentes, de tal forma que el público en general pueda ingresar sin contratiempos ni filas extensas. Todos tienen derecho a la feria y si los youtubers sacaron un libro y tienen público para eso, independientemente de lo que pensemos otras personas frente a este fenómeno, tienen derecho a tener su espacio en la feria. ( o tal vez hacer un evento solo para ellos aparte o un día exclusivo).

También se debería habilitar la compra de boletería por internet, sacar un abono para quienes planeen asistir varios días a la feria, en fin, hacer uso de mayor tecnología y planeación logística.
Antes de empezar la feria me confirmaron telefónicamente que las boletas solo se podrían adquirir en las taquillas, sin embargo al final escuché que se había habilitado la compra en linea.

Pero en general la feria fue muy buena y aunque no pude asistir todos los días ni a todos los eventos que quise asistir, por tiempo, por las filas, porque nadie me daba razón de la ubicación (aunque había mapa, escaseaba el personal de logística) o porque los eventos que me interesaban eran a la misma hora y aún no tengo el poder de la omnipresencia o la bilocación, si pude disfrutar la feria y traerme una maleta llena de libros.

En el pabellón de Holanda, el país invitado, una de las atracciones era la exposición sobre Ana Frank, Allí se podía ver una secuencia fotográfica de la biografía de Ana, así como una réplica de su famoso diario, fotografías de la maqueta de la casa en que se refugiaron Ana y su familia y de las personas que los ayudaron. También una sala donde se proyectaba un video acerca de la historia de esta adolescente judía y de quienes sufrieron aquellos momentos imborrables de la segunda guerra mundial.
Al final, un mural sobre Nannette Blitz, compañera de colegio de Ana, con quién se vio por última vez en el campo de concentración de Bergen-Belsen, poco antes de que Ana muriera.


réplica del diario de Ana Frank




El pabellón naranja fue uno de los más concurridos, estas fotos las tomé el 27 de abril, el único día que pude ingresar, los demás días las filas eran interminables:



En el pabellón de literatura infantil y juvenil la asistencia también fue muy nutrida, con la participación de muchas editoriales, había un surtido extenso, para todos los gustos:


Me gustó particularmente la idea de la editorial Loqueleo (Santillana) donde se tenía una cita a ciegas literaria, se escogía el libro de acuerdo con una pequeña reseña o frases sobre el libro escritas a mano en el paquete, sin conocer qué libro había en su interior



No nos pudimos resistir a esta cita a ciegas y no quedamos defraudadas afortunadamente:


El viernes en la noche hubo una gala de poesía, con la participación de poetas nacionales como Horacio Benavidez y José Zuleta Ortiz, y poetas extranjeros como el español Luis García Montero:




Los pabellones más interesantes y prácticos para compra de libros, por contenido variado y de fácil acceso en mi concepto, fueron el pabellón 3 de las Universidades y editoriales nacionales, el pabellón 6 también de editoriales nacionales y diseño gráfico y caricatura, así como el pabellón 19 en su apartado de libreros independientes. El pabellón de Pengüin Random House, era muy visitado y caminar dentro de él se hacía complicado sobre todo el fin de semana, así como el pabellón de Panamericana.








La carpa Arcadia-Cine Colombia, presentó eventos como el de la escritora italiana Elena Ferrante, en cabeza de sus editores, así como el del escritor francés Edouard Louis, franja de cine alternativo, entre otros, sin embargo se tornaba pequeña en algunos eventos bastante concurridos:



El domingo 1 de mayo, asistí a dos eventos muy interesantes, el primero: "retratos de la desigualdad en Colombia" con los escritores: Margarita García Robayo, Melba Escobar, Juan Álvarez, Daniel Ferreira y Juan Cárdenas. Un conversatorio donde los escritores tocaban temas como la desigualdad y en general el contexto social desde el oficio de escritor en Colombia.




El otro evento fue el de escritoras latinoamericanas presentado por Laguna Libros, con la participación por Colombia de Carolina Sanín (Los niños, Ponqué y otros cuentos) y Margarita García Robayo (Hasta que pase el huracán, Cosas peores), por Uruguay Fernanda Trías (La Azotea, No soñarás flores)  y por México Ave Barrera (Puertas demasiado pequeñas).
Las escritoras abordaron temas sobre la escritura misma, desde donde escriben, para qué escriben, sus intereses, sus activismos, así como el tema, que comparto y por el que estoy desarrollando un proyecto que publicaré en este blog más adelante y que además me hizo adquirir muchas obras en esta FILBO y es el enunciado de que no existe una literatura femenina como género, solo una literatura escrita por mujeres, de la misma manera como existe la literatura escrita por hombres.



Me quedaron muchos eventos en el tintero como dije, las charlas de Florence Thomas, de Diana Uribe, del escritor holandés Herman Koch, de Juan Grabriel Vásquez, en fin muchos eventos interesantes que por más que se intente no podremos cubrir en su totalidad.
Espero planear mejor todo en una próxima oportunidad.

lunes, 25 de abril de 2016

Todo comenzó por el fin - Luis Ospina



Luego de intentar infructuosamente ver la película en dos oportunidades, pero encontrar la boletería agotada. Luego de escribir a servicio al cliente de Cinecolombia solicitando que dieran una función más de la película, logré verla.

La sala era grande y estaba totalmente llena, lo que me alegró mucho, porque confirmaba que los caleños si podemos apoyar el talento de los caleños, que todavía existen personas y tal vez hay una nueva generación, que valoran el buen cine, el cine arte, ese que está lejos de la competencia taquillera y comercial de Hollywood, ese que aborda los temas con profundidad y no con ligereza. Aquel cine que fue puesto en primera plana en nuestra ciudad por un grupo de jóvenes adelantados que en los años 70 iniciaron lo que conocemos como "El grupo de Cali" o "Caliwood". Andrés Caicedo y Carlos Mayolo, ya fallecidos, Luis Ospina, el Director de "Todo comenzó por el fin", así como Ramiro Arbeláez y Hernando Guerrero y otros artistas que hicieron parte en esos años de proyectos tan emblemáticos de nuestra ciudad como Ciudad Solar o la revista Ojo al Cine y el primer cine club de Cali en el Teatro San Fernando (del que solo queda el aviso, pues ahora lo convirtieron en el salón de una iglesia protestante).


Esta película me transportó a épocas que no viví porque apenas estaba naciendo, pero me hizo sentir como si hubiera estado allí, como si hubiera compartido esa ciudad que se nos fue, me hizo sentir nostalgia, emoción y apropiación de nuestro pasado.

Todo Comenzó por el Fin, deja ver la genialidad de este grupo, pero también deja ver sus realidades, sus luchas, sus caídas, pero sobre todo su perseverancia en vivir según sus códigos, haciendo lo que amaban: cine-arte.

Esa misma perseverancia que hizo superar a Ospina una grave enfermedad mientras realizaba la película y que le permitió ser él mismo quien la terminara y la presentara, pues en algún momento pensó que debería delegar esta importante labor a su amigo, el también artista caleño, Sandro Romero Rey.

El trabajo de personas fuera de serie como Caicedo, Mayolo y Ospina, entendiéndose como fuera de serie aquellos que rompen el molde, que se salen del modelo uniforme socialmente aceptado, que viven con un convencimiento de sus ideales,  hace que nos sintamos en deuda, que nos sintamos obligados a dejar la indiferencia y la apatía y darnos cuenta que tenemos la obligación de vivir, de aportar, de hacer algo más que ocupar un lugar en este mundo.

Me hubiera encantado estar en la función de la Tertulia con conversatorio con el director Luis Ospina, haber escuchado sus apreciaciones, porque para mí también, tal como se aprecia en la película, él fue el "elegido" para hacer esta especie de autobiografía, de recuento del legado del grupo, porque aunque tal vez ellos nunca se lo propusieron o el mismo Ospina no considere que hayan dejado un legado, sí que lo hicieron, así lo sentimos muchos caleños y creo que en general los amantes del cine y del arte.

Dejo aquí el enlace de la página oficial de Luis Ospina donde está la sinopsis y el trailer de la película:

http://www.luisospina.com/inicio/todo-comenz%C3%B3-por-el-fin/






sábado, 6 de febrero de 2016

Libros: Polvo de Imperios - Juan David Ochoa



Soy una inexperta total y, para colmo, bastante desinteresada, en los poemas. Tal vez un rezago del trauma colegial producido por la métrica y la rima, que me hizo pensar por muchos años que estos dos conceptos eran sinónimo de poesía. ¡Ah ignorante yo! ¡Poesía puede ser todo! La belleza de una imagen, de una frase, de una historia bien contada, eso es poesía.

Y poesía encontramos en Polvo de Imperios, de Juan David Ochoa. Un libro de pequeño formato (82 páginas), donde a través de la poesía nos acercamos a diferentes momentos de la historia, de la humanidad. Los vemos desde una perspectiva más del sentimiento, de la vivencia, como experimentándolos, sintiéndolos, como pudieron haber sido, o como nos imaginamos que fueron, porque la historia es sin duda un legado subjetivo de quienes la vivieron y narraron, que ha llegado hasta nuestros días y seguirá en el camino del tiempo, impregnada con los matices del sentir de diversas generaciones.

Cueva de Altamira

Hubo cuerpos anónimos,
oscuridades sin eco,
sin ondas en la extensa memoria de la estirpe
del espacio y de la tierra,
marchas sobre hierba inhóspita,
sobre arena novedosa,
cópulas sin el ritual del tacto,
guerras sin estratagemas,
hubo eternidad bajo la sombra
y el son sin intervalos.

Yo, el hombre sin tiempo en Altamira
delineo la primera geometría de la historia.



Es bueno encontrar apuestas diferentes de creación literaria, como esta fusión entre historia y poesía, sencilla pero muy sentida.

Polvo de Imperios
Autor: Juan David Ochoa
Editorial: Lectores secretos
Formato: tapa blanda
Páginas: 82

Juan David Ochoa, Cali, 1987. Escritor y periodista, actualmente columnista del diario El Espectador, parte de su obra ha sido publicada en las revistas colombianas Arquitrave, Clave, Prometeo, Círculo de Poesía y Luna Nueva, y en diversas revistas de Chile, España y Argentina. Incluido en la antología nacional "Poca Tinta". Obtuvo el premio Escritores Atónomos 2012 de la Universidad Autónoma de Occidente. Segundo lugar en el concurso nacional de poesía Sísifo 2012. Mención de honor en el concurso internacional de poesía para la apertura de la revista El Puñal, Chile 2008. Segundo lugar Escritores Autónomos 2010.

viernes, 22 de enero de 2016

Festival de Cine Francés - online


Comparto para quienes gustan del cine francés. 
Como cada año este festival que ya va en su sexta edición, presenta películas muy buenas.

http://www.myfrenchfilmfestival.com/es/




miércoles, 16 de diciembre de 2015

Librerías de usados

Uno de los sitios donde más me siento a gusto es una librería. Entrar en ella es entrar en un mundo de posibilidades, encontrar desde libros de literatura, novela o cuento, pasando por libros biográficos, o libros de ciencia, de poesía, de culinaria, de idiomas, las posibilidades son muchas, los hay para cada gusto, autores clásicos, contemporáneos, nacionales o internacionales, conocidos, desconocidos.

Las librerías que distribuyen libros nuevos están a la vanguardia de las publicaciones, o por lo menos tratan de estarlo en un mercado algo limitado como el nuestro donde muchas obras tardan años en llegar, ya sean en sus idiomas originales o ya traducidas.
Sus estantes albergan nuevas ediciones de obras clásicas, también los últimos “best sellers”, libros de viajes, todo muy metódicamente organizado,  algunas son bastante especializadas, en libros técnicos, libros en otros idiomas, etc.




Pero definitivamente las librerías de libros usados tienen una magia que atrapa (no solo sus precios aclaro, aunque esto también ayuda), son sitios donde encontramos tesoros espectaculares, obras que difícilmente encontraríamos en una librería nueva, ediciones antiguas, incluso primeras ediciones y en un caso tal vez milagroso podemos llegar a encontrar un incunable. Tienen ese olor a libro viejo, usado y disfrutado, con las huellas que uno o varios lectores han dejado en ellos. Un olor que nos transporta a otra época o a momentos de lecturas especiales, un olor a historia y a conocimiento.
Hace poco tiempo estuve en Bogotá y por fin pude visitar una librería que me habían referenciado, Merlín, ubicada en pleno centro de la ciudad en una angosta calle de un sector lleno de librerías de usados. Es un edificio antiguo, que te atrapa apenas pones un pie en la entrada y si te descuidas, te puedes quedar allí el resto del día.
Hay libros para todos los gustos, con un ambiente que invita a quedarse y rincones que llaman a la lectura, es un verdadero tesoro para los bibliófilos.








Otro objetivo, visitar algún día la librería Shakespeare and Company en París, creo que me quedaré un día entero y tendrán que sacarme obligada de allí…

imagen tomada de:https://commons.wikimedia.org/wiki

imagen tomada de: http://teachingliteracy.tumblr.com/